Cierto es que no pude evitar esbozar una sonrisa cuando hace
un par de días me enteré de la vuelta de Ride. La alegría quedó rematada
cuando la organización del Primavera Sound anunciaba la presencia de la mítica banda
para la próxima edición de su festival barcelonés.
Pero esta grata noticia lleva implícita dos cuestiones
lógicas. La primera, que me estoy haciendo mayor, y la segunda, que no puedes
evitar la comparación constante de las bandas actuales con las formaciones de
hace 20 años. Me viene a la mente mi propio hermano, muy disconforme con el
panorama musical actual. “Ya no
existen bandas como Ride, The Stone Roses o los primeros Pearl Jam”, suele decir. Inevitablemente esto te puede llevar a esa célebre frase de
que “todo tiempo pasado fue mejor”,
pero tampoco creo que sea justo decir esto. Sucede que algunos ya estamos cerca de
los cuarenta, y tendemos a la comparación constante de otras épocas musicales,
con el presente de la música independiente.
El caso de Ride no difiere mucho de The
Stone Roses. Hace tres años se volvieron a juntar y realizaron una exitosa gira
para el deleite de sus seguidores (mi hermano entre ellos), pero ahí quedo la
cosa. Peleas entre sus miembros, alguna espantada, y de nuevo disco ni hablar. Casi mejor
que sea así. Los mancunianos ya publicaron en vida dos álbumes, el primero de ellos
una obra maestra, mientras el segundo quedaba muy a la zaga, por lo tanto es
mejor no publicar un tercero.
Si hablamos de Ride pasa algo parecido. Pioneros del shoegaze de principios de los noventa,
junto con Slowdive y My Bloody Valentine (otros que han vuelto y con disco
incluido), nuestros protagonistas debutaron con un sonido más psicodélico y distorsionado que estas
bandas, pero poco a poco fueron abandonando dicha psicodelia para dar un toque
más suave a sus siguientes trabajos. Cuatro fueron los álbumes publicados en
vida por la formación de Andy Bell y Mark Gardener. Los dos primeros, “Nowhere”
y “Going Blank Again”, un éxito rotundo de crítica, notable alto para el
tercero, “Carnival of Light”, mientras que para su última entrega “Tarantula”,
ya no se soportaban entre ellos y apenas
rozaba el aprobado.
En España se dejaron ver en la primera edición del Festival Independiente (ahora Internacional), de Benicassim, en 1995. Fueron cabeza de cartel junto a otras formaciones míticas como The Jesus & Mary Chains, The Charlatans, Echobelly o Supergrass, cuando el festival castellonense se realizaba en el velódromo de dicha localidad. En aquella ocasión no pude verlos (mi primer FIB fue un par de años más tarde), por lo que su próxima actuación en el Primavera Sound de 2015 se antoja como una de las citas esenciales para el próximo año.
En España se dejaron ver en la primera edición del Festival Independiente (ahora Internacional), de Benicassim, en 1995. Fueron cabeza de cartel junto a otras formaciones míticas como The Jesus & Mary Chains, The Charlatans, Echobelly o Supergrass, cuando el festival castellonense se realizaba en el velódromo de dicha localidad. En aquella ocasión no pude verlos (mi primer FIB fue un par de años más tarde), por lo que su próxima actuación en el Primavera Sound de 2015 se antoja como una de las citas esenciales para el próximo año.
La vida de Ride como banda apenas duró diez años. Fue más
extensa que la de otros compañeros de época como The Stone Roses o Shed Seven,
pero también menor que la de otras formaciones como Suede, Blur u Oasis, quizás estandartes de una generación maravillosa que se denominó Brit Pop, y que todavía
es recordada con mucho cariño por los que ya tenemos cierta edad.
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