viernes, 14 de noviembre de 2014

Nacho Vegas. Concierto en Teatro Circo de Murcia.

Pasaban apenas cinco minutos de las nueve de la noche, cuando Nacho Vegas y su banda se personaron en el escenario del murciano Teatro Circo para dar un recital muy similar a otros que el cantante ha realizado en la capital pimentonera.  Con un sonido quizás no tan perfecto como en otras ocasiones, el asturiano empezaba el concierto, ukelele en mano, con “Libertariana song”, noveno corte de su último y más reivindicativo trabajo, “Resituación”, para a continuación echar la vista atrás casi diez años y rescatar “Nuevos planes, idénticas estrategias”, perteneciente  a “Desaparezca aquí”.  A mi juicio, el mejor trabajo de su discografía.

Las que vinieron a continuación fueron “Rapaza de San Antolín”, “Polvorado”, “Run run”, “Ciudad vampira” y “Adolfo suicide”, cinco temas de su citada última entrega,  intercalados solamente por “Perplejidad” y “Taberneros”, pertenecientes a “La zona sucia”, así como  “Gang Bang”, la pieza más veterana de la noche que estaba  incluida en “Cajas de música difíciles de parar”, de 2003.

Nacho Vegas parecía contento, menos hablador, crítico y sarcástico que en otras ocasiones, pero más motivado y conectado a la excelente banda que lo acompañaba en el escenario, formada por  Abraham Boba, Luís Rodríguez y Eduardo Baos, tres de los cuatro miembros de Leon Benavente. El cuarto, Cesar Verdú, andaba detrás de la mesa de sonido.

Antes de finalizar la primera parte del show cayeron “Actores poco memorables” y “La vida manca”, regresando otra vez a  “Resituación”, para terminar poniendo en pie al respetable bajo los acordes de “La gran broma final”.

Pero no estaba todo dicho aún. Apenas cinco minutos después, el protagonista regresaba sólo al escenario para iniciar una versión acústica de “Luz de agosto en Gijón”, mientras la banda volvía a escena para finalizar dicho tema.  Quedaba poco concierto, lo intuíamos, pero se había reservado lo mejor para el final. Entonces fue cuando volvió a 2005  para rescatar  “El hombre que casi conoció a Michi Panero”, su canción más aplaudida de la noche, y acto seguido poner broche final con la explosión de ruido que supuso “El mercado de sonora”.  En ese momento recordé una frase que Vegas decía en una entrevista reciente. “¿Qué herencia tienes de su etapa en Eliminator Jr y Manta Ray?”, le preguntaban, a lo que él respondía “El gusto por el ruido, estará presente en esta gira”.


En definitiva, quizás nada nuevo en comparación con otros recitales del cantante en Murcia, pero si tenemos en cuenta que en los anteriores la calificación había sido alta, este último no merece una menor. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario